Cumplimiento

Tu PYME usa IA. La ley ahora pide orden.

El AI Act europeo está en vigor desde 2024 y la nueva ley española entró en juego el 26 de mayo de 2026. Si en tu empresa hay un chatbot, una automatización o cualquier sistema que use IA, te toca poner las cosas en su sitio. Te ayudamos a hacerlo sin parálisis.

Qué cambia

El marco que ya está en juego (y los plazos que te afectan)

Resumen rápido del estado del arte legal, en lenguaje humano y no jurídico.

Desde agosto 2024

AI Act europeo en vigor

El reglamento europeo se aplica de forma escalonada. Algunas obligaciones ya son operativas, otras llegan en bloques durante 2026 y 2027.

Desde agosto 2025

Alfabetización en IA obligatoria

El Artículo 4 obliga a que el personal que usa sistemas de IA tenga formación adecuada al riesgo. Aplica también si solo usas IA de terceros.

26 de mayo de 2026

Ley nacional española aprobada

El Consejo de Ministros aprobó la ley que adapta el AI Act al ordenamiento español y define sanciones y supervisión.

Supervisor estatal

AESIA, con sede en A Coruña

La Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial es la autoridad de referencia para inspecciones, guías e interpretaciones.

2 de agosto de 2026

Etiquetado obligatorio de contenido IA

Imágenes, textos, audios y vídeos generados o manipulados con IA deben identificarse de forma clara para el usuario final.

Sanciones

Hasta 35M EUR o el 7% de la facturación global

Las multas más altas se reservan a usos prohibidos. Las infracciones menos graves están en bandas más bajas pero igualmente significativas para una PYME.

Lo que te toca a ti

Cinco cosas que tu PYME ya debería estar haciendo

Aunque tu empresa solo use IA de terceros, la ley te considera responsable. Esto es lo mínimo a mirar.

Eres deployer, no solo usuario

Usar ChatGPT, Claude, Make o n8n en procesos internos te coloca como deployer ante el AI Act. Es a ti a quien pedirán cuentas.

Tus chatbots deben presentarse como IA

Si un cliente interactúa con un agente que no es humano, debe saberlo. Vale para chatbots web, bots de WhatsApp, voice agents y asistentes en correo.

El contenido generado por IA va etiquetado

Posts en redes, imágenes de catálogo, vídeos de marketing, textos de blog: si los crea o los transforma la IA, el usuario final debe saberlo.

Tu equipo necesita formación documentada

Artículo 4. No basta con que el equipo sepa usar la herramienta: tiene que tener formación adecuada al riesgo, y debe quedar registro.

Atención sectores

HR Tech, FinTech, Healthtech: alto riesgo

Si tu empresa opera en selección de personal, scoring crediticio, diagnóstico médico o cualquier proceso con impacto directo en los derechos de las personas, las obligaciones son mucho más estrictas: evaluación de conformidad, supervisión humana, gestión de riesgo documentada. No es opcional.

Cómo te ayudamos

Ponemos orden, sin teatro.

Trabajamos contigo de forma práctica: vemos lo que tienes, lo que falta y dejamos la huella documental que la ley pide. Nada de informes de 200 páginas que no lee nadie.

Inventario de sistemas de IA en uso

Mapeamos qué IA usa tu empresa hoy, en qué procesos y con qué datos. El punto de partida de todo lo demás.

Clasificación de riesgo según el AI Act

Te decimos en qué categoría cae cada uso (prohibido, alto riesgo, riesgo limitado, riesgo mínimo) y qué obligaciones aplican.

Etiquetado y transparencia en chatbots y automatizaciones

Implementamos los avisos donde la ley los pide, sin romper la experiencia de usuario. UX y cumplimiento no son opuestos.

Mini-formación en IA para el equipo

Sesiones cortas y enfocadas para cumplir con el Artículo 4, con material descargable y registro de asistencia.

Documentación mínima de cumplimiento

Por cada automatización que entregamos, dejamos ficha técnica y declaración de uso. Si llega una inspección, tienes algo que enseñar.

Auditoría ligera de sistemas IA ya en uso

Revisamos lo que ya tienes en producción, marcamos los puntos a corregir y te damos un plan de remediación priorizado.

Antes de que llame la inspección, hablemos.

30 minutos sin compromiso para entender en qué punto está tu empresa. Sin presión, sin venta agresiva, solo claridad sobre lo que te falta.

No somos despacho legal. Te ayudamos a poner orden técnico y operativo según los textos publicados; para temas estrictamente jurídicos te recomendamos un abogado especializado.